Martín Barbero dice que "el saber puede circular por fuera de los lugares sagrados que antes lo detentaban y de las figuras sociales que lo administraban".
Una experiencia que compartí con una docente, fue trabajar el tema ortografía, a partir de lo que los chicos leían en gráfica, escuchaban en radio, veían en televisión, y que se convirtieran en "detectives" de errores. Fue divertido y productivo. Lo que aprendimos todos, es que la circulación de saberes se podía, se debía buscar extramuros de la escuela.
Ahora nos toca un desafío que aún no sé cómo resolver. Cuando leemos producciones de nuestros alumnos, con palabras abreviadas, o usos no tradicionales de determinadas letras, los chicos nos dicen que "igual se entiende" y "así escribimos los mensajitos o por chat". Eso no se puede refutar.
Los docentes, entonces, hacemos referencia a la cuestión de los diferentes registros de comunicación oral, escrita, etc.
Me parece que nos debemos el gran debate de qué hacer con la enseñanza de la lectura y la escritura en tiempos de TIC. Por supuesto, no tengo la respuesta. Ojalá la construcción de conocimientos conjunta que estamos haciendo, me otorgue algunas pistas.

Genial experiencia Silvia!
ResponderBorrarLetendo tu publicación se me vino en mente y quiero compartir y me parece importante detenernos a reflexionar lo que expresa, Jeromme Morrisey en su material "El uso de las Tic en la Enseñanza, cuestiones y desafíos" en su planteo "desconectarse en la puerta de la escuela es una opción": Involucrarse con los medios digitales es una actividad interactiva y colaborativa. A lo largo del día muchos jóvenes se conectan en sitios web de intercambio social y blogs. Constantemente comparten e intercambian ideas, puntos de vistas e información. Los jóvenes se han convertido en activos productores, editores y publicadores de contenido digital en la web y, através de éstas actividades, un aprendizaje personalizado se abre paso de manera informal y permanente.
Si los alumnos están obligados a "desconectarse" de sus telefónos celulares o dispositivos electrónicos portátiles en la puerta de la escuela, las escuelas cada vez más serán vistas como irrelevantes, aburridas y alejadas de ese mundo guiado por la tecnología en el que viven los jóvenes.
Hola Silvia: Más comentarios para seguir aprendiendo.
ResponderBorrarQué bueno el aporte de Vanesa cuando dice que involucrarse con los medios digitales es una actividad interactivo y colaborativa.
¡Qué desafío en nuestra tarea!
Traté de hacer un comentario en los g+1, no tengo idea qué pasó
Beso Caro
Vanesa y Caro
ResponderBorrarSiento que estamos en la cresta de una ola (tecnológica) cuyo verdadero tamaño, y el tsunami que está provocando, aún no podemos dimensionar.
Las ideas de Morrisey, que cita Vanesa, son indiscutibles, son exactamente lo que hay ahora.
Es difícil (más difícil para los docentes "frente a curso") surfear esa ola, por el miedo que nos provoca a todos lo nuevo y desconocido, y porque es fuerte la nostalgia por abandonar lo tradicional.
Estamos todos llenos de desafíos. Creo que uno de los más importantes, es combinar (si es posible, y si conviene) lo nuevo con lo no tanto.
Gracias por la construcción conjunta de pensamientos y sentimientos.